El Estadio de Villa Ingenio fue presentado con bombos y platillos para ser parte del torneo. La alcaldesa Eva Copa ha otorgado una considerable atención a la remodelación de este emblemático estadio, que ha sido objeto de controversia. Los medios de comunicación han destacado todos los aspectos estéticamente atractivos de esta renovación, sin embargo, durante mi recorrido por El Alto, noté que se ha pasado por alto mostrar el deficiente estado en el que se encuentra esta monumental obra.
Un río contaminado y fétido a unas cuadras del Estadio
A solo un par de cuadras se encuentra el río más contaminado de El Alto, las aguas servidas y desechos industriales suelen parar a este río donde alguna vez hubo aguas claras, un olor a alcantarilla emerge de estas aguas en tiempos de lluvia.


Calles con caminos de tierra y basura
No me cansaré de enfatizar que el Estadio de El Alto se erige en una de las zonas más empobrecidas de esta metrópolis. En algunos hogares, los recursos básicos brillan por su ausencia, mientras que los caminos se reducen a senderos de tierra. Las calles y el principal río han sido convertidos lamentablemente en vertederos de desechos, evidenciando la falta de una adecuada gestión de residuos. En las proximidades de este recinto deportivo, la escasez de contenedores de basura es notoria, siendo apenas perceptibles unos pocos, situados tanto fuera como dentro del estadio.


Reparación improvisada
Esta es una de las imágenes que los medios deportivos evitaron mostrar. Lamentablemente, la alcaldía de Eva Copa optó por una improvisada instalación de césped sintético, utilizando fierros de construcción para engrapar cada sección. Lo más vergonzoso es que este césped artificial fue colocado directamente sobre tierra sin nivelar, literalmente sobre escombros.












Parqueos improvisados y un pantano
El parqueo improvisado del Estadio de Villa Ingenio incluye un pantano, que irónicamente parece ser uno de los "atractivos turísticos" de la zona. Este estacionamiento es simplemente un área de tierra, delimitada por palos de madera utilizados como tubos de separación y rocas pintadas de amarillo. La malla que rodea todo el estacionamiento es una simple malla de gallinero. La precariedad de estas instalaciones es evidente. Puede comprobarlo usted mismo visitando el lugar.









Canchas y más canchas
La zona de Villa Ingenio tiene más canchas de fútbol que centros de salud. Vayas donde vayas, encontrarás una cancha pavimentada o de tierra. A pocas cuadras del Estadio de El Alto, hay seis canchas como las que se muestran en la fotografía. Esta situación resalta la desproporcionada prioridad otorgada a las instalaciones deportivas en detrimento de la infraestructura de salud. Mientras las canchas proliferan, la comunidad sigue careciendo de centros de salud adecuados para atender sus necesidades básicas. La falta de equilibrio en la planificación urbana es evidente y preocupante.

Un colosal Estadio cerca de un humilde colegio
La foto de abajo refleja la escasa prioridad que las autoridades ediles que otorgan a la ciudad de El Alto. En lugar de mejorar la infraestructura del Colegio Boliviano Portugal, han preferido invertir en equipar un enorme estadio. En esta unidad educativa, lo único moderno son las aulas de ladrillo; el resto de las instalaciones consisten en aulas de adobe, una cancha pavimentada y otra de tierra. Esta disparidad en la asignación de recursos muestra una vez más la deficiente inversión en el sector de educación.





Una zona sin estaciones policiales
La zona ni siquiera cuenta con un módulo policial. Una vez que los efectivos policiales concluyen su jornada, su única preocupación es la seguridad de los jugadores. Mientras nuestro fotógrafo tomaba las imágenes, un vehículo negro salió del estadio y comenzó a vigilar celosamente el lugar.




