Una de las cosas más locas e irresponsables que he visto en Bolivia es el uso legal de bengalas y dinamitas para protestar y festejar, una medida que el mismo gobierno defiende y lo ha legalizado. En este post te contaré como los bolivianos de sectores radicales y civiles pueden acceder fácilmente a estos fuegos artificiales, explosivos y usarlos libremente en las calles sin sanción alguna.
Bengalas o petardos
Bolivia es uno de los países con más organizaciones sociales y sindicatos de América Latina, estos sectores constantemente se movilizan en las calles de las principales capitales del país, ya sea para protestar contra una autoridad o apoyando a una causa, político, desfiles, efemérides en fin el uso de bengalas es totalmente legal. En algunos países latinos estos fuegos artificiales se los conoce como petardos, pero son más conocidos comúnmente como bengalas, estos fuegos pirotécnicos son muy usados en hinchas de futbol.
El uso de los petardos está presente, en todo, desde fiestas patronales, conciertos, efemérides, graduaciones, su uso se ha vuelto parte de las tradiciones bolivianas.
Su comercialización es muy accesible, cuesta menos de un dólar y se los puede encontrar en cualquier tienda de barrio.
El estallido que produce es ensordecedor, pone nervioso a cualquiera que logra oírlo, ahora imaginase esa misma explosión más de 10 veces seguidas, incluso podría ser extremadamente riesgoso para personas que padecen enfermedades cardiacas. Estos explosivos también son usados como armas de fuego, su disparo a quema ropa equivale al disparo de una escopeta, en manifestaciones sociales es muy usado como arma de fuego contra la policía u otros sectores sociales. En las imágenes de abajo comparto algunas de las fotos que pude encontrar, la mayoría de estos juegos artificiales son de procedencia china y brasileña.



El uso de dinamita en las calles es legal en Bolivia
Las bengalas no son nada comparadas con la dinamita, un explosivo minero usado indiscriminadamente en las calles por las organizaciones sociales, sobre todo por la clase minera, en la ciudad de La Paz es muy común ver qué en cualquier manifestación social detonar dinamitas en media ciudad. Lo sorprendente de todo es que el mismo gobierno respalda el uso de este explosivo. Aunque no lo crea, hay un proyecto de ley que propone declarar a la dinamita como Patrimonio Nacional de Bolivia.

Consecuencias de su uso
Hay decenas de antecedentes sobre el uso irresponsable de dinamita en las ciudades, desde la inmolación de manos o el cuerpo entero, esquirlas de asfalto contra transeúntes son alguno de los peligros de la manipulación de este explosivo, uno de los antecedentes más conocidos es de Eustaquio Picachuri, un minero boliviano que estaba forrado de 10 cartuchos de dinamita en su cuerpo y los detonó en pleno Palacio de Gobierno llevándose la vida de dos policías, un acontecimiento del 2004 que estaba a punto de sancionar el uso de dinamita en las ciudades, pero en Bolivia las organizaciones mineras tienen más fuerza que el propio gobierno.
En las manifestaciones bolivianas ya se ha vuelto común circular ambulancias cargando a mineros con manos amputadas por el uso incorrecto de la dinamita, otra de las secuelas que deja este explosivo es la destrucción del pavimento y edificios cercanos a la explosión.
Si ya hay antecedentes de su peligrosa manipulación en plena capital, porque el gobierno boliviano se empeña en proteger su uso, la respuesta es simple, estos sectores sociales son afines al gobierno y son usados como fuerza de confrontación contra otras organizaciones que no están a favor del gobierno en fin un tema muy complicado y largo de abordar, ya que es una las crisis políticas que ha estado presente por más de 50 años.
Latigazos por transitar
El tema de los latigazos bolivianos lo quise posponer para un siguiente post, pero ya que estoy hablando de explosivos como medida de protesta, es momento de hablar de uno de los castigos más arcaicos que se practica contra los transeúntes y conductores bolivianos.
Latiguear a personas por el solo hecho de transitar con tu vehículo en días de protestas sociales es completamente legal, y es una de las cosas más salvajes e insensibles que he visto en la ciudad de La Paz. Cuando hay un paro de transporte, los conductores bloqueando calles y avenidas con piedras para no permitir la libre circulación y cualquiera que siga circulando las calles son sacados de sus vehículos y latigueados por los sindicatos de transporte.

Este castigo consiste en que un grupo de conductores se encarga de sacar a la fuerza al conductor para luego sujetarlo por los brazos y piernas, luego son azotados hasta que se los impide transitar, aquellos que se nieguen a ser latigueados les quitan la matrícula o en el peor de los casos rompen los parabrisas del vehículo. No tienes posibilidad de denunciarlos porque los sindicatos de transportistas de Bolivia tienen una influencia en la alcaldía y la policía. Todos estos comportamientos al parecer es culpa de la educación, Bolivia cuenta con uno de los peores sistemas de educación después de Haití y Venezuela.

