Evo Morales se autodefine como indígena y se enorgullece de ostentar el título de "primer presidente indígena" de Bolivia y del continente americano. Sin embargo, la realidad indica que Morales no cumple con los criterios para ser considerado indígena en Bolivia, ya que no habla alguna lengua originaria ni sigue las costumbres de ninguna de las 36 naciones originarias presentes en el país. La condición de indígena en Bolivia se establece a partir de requisitos mínimos, como el dominio de una lengua originaria y la práctica de las tradiciones propias de alguna de las culturas autóctonas, aspectos que no se verifican en el caso de Evo Morales.
No habla aimara, pero conoce unas cuantas palabras
Saber saludar en francés no confiere la habilidad de ser hablante fluido de ese idioma, y algo similar ocurre con Evo Morales. En sus esfuerzos por no desentonar en las concentraciones con sus organizaciones sociales, Morales ha pronunciado algunas oraciones en aimara en un par de ocasiones. Sin embargo, es importante destacar que para lograr este gesto, Morales tuvo que memorizar esas líneas, asemejándose a un estudiante que se prepara meticulosamente para una presentación. Esta situación sugiere que su conocimiento del aimara no es intrínseco ni fluido, sino más bien una adaptación consciente con el fin de conectar con su audiencia en ciertos momentos específicos.
Entonces porque llamarse indígena
La razón detrás de la apariencia de Evo Morales como indígena radica en la estrategia política. Si bien Morales es un mestizo criollo, ha reconocido que adoptar esta identidad le otorga una influencia significativa. Como indígena, puede acceder a un público más amplio y establecer conexiones con sectores de la población que históricamente fueron marginados durante las administraciones gubernamentales anteriores, especialmente aquellas marcadas por una gestión deficiente.
En el pasado, los gobiernos tradicionales dejaron rezagados a los sectores indígenas y de clase baja, generando un sentimiento de exclusión y desconfianza. Para Evo Morales, presentarse como indígena representó una oportunidad única para ganarse el voto de estos sectores, incluso si, hasta ahora, algunos de ellos no han experimentado beneficios tangibles. Esta estrategia le permitió consolidar un respaldo político sólido al aprovechar la identificación con las comunidades indígenas y la promesa de abordar las inequidades históricas que han afectado a estos grupos. En esencia, su identidad indígena se convirtió en un medio efectivo para construir una conexión política con una base de votantes crucial.

