En medio de denuncias de sobornos y falta de transparencia, la Comisión de Economía Plural de la Cámara de Diputados de Bolivia aprobó en la madrugada del viernes un controvertido contrato con la empresa china Hong Kong CBC Investment Limited para la explotación de litio en el Salar de Uyuni.
El debate comenzó la tarde del jueves con la presencia del ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, quien defendió el acuerdo suscrito entre Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y la firma asiática. Según Gallardo, el contrato permitirá el desarrollo tecnológico y la industrialización del litio, además de garantizar ingresos significativos para el Estado.
Finalmente, el proyecto de ley que valida el Contrato de Servicios para la Producción de Carbonato de Litio fue aprobado por mayoría absoluta, con cinco votos del oficialismo frente a tres de la oposición. Sin embargo, el resultado no ha acallado las críticas.
Rechazo y denuncias de inconstitucionalidad
Diversas organizaciones civiles y sectores de la oposición han expresado su rotundo rechazo al contrato, considerándolo lesivo para la economía nacional y una cesión injustificada de un recurso estratégico. Entre los más críticos se encuentra el expresidente Carlos Mesa, quien calificó el acuerdo como “un atentado contra la soberanía nacional”.
Uno de los puntos más polémicos del contrato radica en la autonomía que tendrá la empresa china para gestionar sus operaciones en Bolivia. Según el diputado opositor Miguel Roca, la compañía podrá tomar decisiones sobre compras y contrataciones sin un control efectivo del Estado boliviano.
Indignación en Potosí: regalías insuficientes y llamado a movilización
La aprobación del contrato ha provocado malestar en el Comité Cívico de Potosí (Comcipo), cuyos líderes califican de “migajas” el 3% de regalías que recibirán por la extracción del recurso.
El exlíder cívico Marco Pumari arremetió contra los legisladores que apoyaron el acuerdo, tildándolos de “vende patrias” y convocando a la ciudadanía a movilizarse contra las transnacionales.
Acusaciones de corrupción y falta de transparencia
El proceso de aprobación también ha sido criticado por la forma en que se llevó a cabo la votación, con denuncias de que la sesión fue reinstalada sin previo aviso.
Además, el diputado Miguel Roca afirmó que algunos parlamentarios habrían recibido sobornos de hasta 10.000 dólares para votar a favor del acuerdo. Sin embargo, los legisladores oficialistas han negado las acusaciones.
El Gobierno defiende la inversión extranjera
A pesar de las críticas, el oficialismo defiende el acuerdo como una oportunidad para la industria del litio y para atraer inversión extranjera. Funcionarios han instado a que las objeciones se basen en criterios técnicos y no en intereses políticos.
El contrato con Hong Kong CBC Investment Limited forma parte de una estrategia del Gobierno para desarrollar el sector del litio. En 2023, Bolivia firmó acuerdos con las empresas chinas CATL BRUNP & MOC (CBC) y Citic Guoan, y en 2024 con la rusa Uranium One Group, que prevé una inversión de 970 millones de dólares.
Un recurso estratégico en disputa
Bolivia alberga las mayores reservas de litio del mundo, con aproximadamente 23 millones de toneladas. Sin embargo, su explotación ha sido un tema de alta sensibilidad política y social.
Con la creciente presión de sectores opositores y denuncias de corrupción, la aprobación de este contrato podría ser el inicio de nuevas protestas y turbulencias políticas en Bolivia.

