El Che Guevara, considerado por muchos como un héroe revolucionario, un romántico y un humanista, también lleva consigo la sombra de ser recordado como un asesino y mercenario cubano. Su presencia en uno de los murales de los jardines de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) no pasa desapercibida, ya que este mural es el único en la UMSA que recibe restauración cuando el implacable paso del tiempo amenaza con desgastarlo.
El mural, que captura la imagen icónica del Che, lleva consigo una leyenda que proclama: "Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo". Sin embargo, es crucial destacar que la referencia al imperialismo parece ser genérica, sin especificar el tipo de imperialismo al que se refiere, ya sea el imperialismo yanqui, imperialismo chino o imperialismo ruso. En la parte superior está el nombre de Grovih, autor del mural.
¿Rebeldía contra quién?, rebeldía para terminar como la "revolución cubana", una rebeldía para que una elite viva bien a costa de los demás, fingiendo vivir el sueño del Che, ¿una rebeldía que te da el derecho de matar a los que piensan diferente?
La presencia de la imagen del Che Guevara en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) plantea interrogantes sobre la relación entre la figura del revolucionario y la institución académica. ¿Cómo es posible que una universidad no posea un conocimiento exhaustivo sobre el Che Guevara y sus implicaciones históricas y políticas? La existencia de un mural dedicado a este personaje en particular podría sugerir diversas interpretaciones.
Por un lado, algunos podrían argumentar que la inclusión del mural refleja la delimitación ideológica de la UMSA, sugiriendo que la institución respalda o simpatiza con la figura del Che y sus ideales revolucionarios. Esto podría interpretarse como una expresión de la postura política de la universidad, lo cual, dependiendo de la perspectiva, podría ser considerado positivo o negativo.
Por otro lado, surge la posibilidad de que la presencia del mural sea simplemente el resultado de la influencia de individuos apasionados por ciertas ideologías, sin representar necesariamente la posición oficial de la institución. La pregunta entonces sería si la UMSA está consciente y respalda activamente la presencia de esta imagen o si es una expresión más individualizada y espontánea.
La paradoja se hace evidente al cuestionar cómo es posible oponerse al imperialismo cuando la misma Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) está involucrada en la formación de estudiantes que, en el futuro, podrían formar parte de ese sistema capitalista tan criticado.

