El nombre oficial del museo es "Museo de la Revolución Democrática y Cultural Orinoca", a pesar de ser extenso, es comúnmente conocido como el Museo de Evo Morales debido a su enfoque en la vida y obra del exmandatario boliviano. Su construcción implicó un costo significativo de 7 millones de dólares, excluyendo los gastos de mantenimiento.
A diferencia de la mayoría de los museos que suelen ubicarse en áreas centrales o urbanas, este museo se encuentra en la localidad desértica en Orinoca, caracterizada por carecer de servicios básicos y alcantarillado. A pesar de las limitaciones de infraestructura en la región, el museo destaca por ser uno de los más equipados de Bolivia. La magnitud de su construcción es incomparable, superando incluso a instalaciones dedicadas a fósiles de dinosaurios y culturas antiguas en el país, presentando una estructura moderna única.
Esta notable disonancia entre la ubicación rural del museo y su avanzada infraestructura añade un elemento peculiar a su historia, destacando la importancia cultural y simbólica que se le atribuye al legado de Evo Morales.

El Ministerio de Culturas adopta un enfoque particular en la promoción de este museo. En las imágenes y vídeos, se resaltan las pinturas, maquetas y cerámicas que reflejan la rica cultura boliviana, mientras se relegan a un segundo plano los monumentos y regalos asociados a Morales, los cuales se distribuyen por todo el recinto. Esta elección puede sugerir una consciente decisión de distanciarse de la temática centrada en el expresidente, posiblemente motivada por la percepción de que dicha representación podría ser percibida como exagerada. Recomiendo echar un vistazo al video promocional del museo para obtener una perspectiva más completa de esta estrategia de presentación.
Es considerado uno de los museos más completos de Bolivia y ha generado controversia en diversos aspectos. En esta ocasión, exploraremos el interior del museo dedicado al expresidente de Bolivia, Evo Morales, ubicado en la remota comunidad de Orinoca, perteneciente al municipio de Santiago de Andamarca. Esta localidad, situada a considerable distancia de la capital, es el lugar de nacimiento de Evo Morales, hecho que incluso se destaca mediante un letrero en la zona.

Un museo lujoso en medio del desierto
La elección del emplazamiento para un museo suele seguir una lógica que favorezca el fácil acceso y la visibilidad. Sin embargo, el Museo de Evo Morales desafía esta norma al encontrarse enclavado en medio de un inhóspito desierto, en el corazón de un pintoresco y humilde pueblo. La única infraestructura destacada en este paraje es precisamente el museo dedicado a Evo Morales, marcado por imponentes estatuas que dan la bienvenida a los visitantes en la entrada. Para brindarte una mejor perspectiva de este singular entorno, te invito a observar el mapa que se presenta a continuación.


La página de Facebook del Museo de la Revolución Cultural (también conocido como el Museo de Evo) presume de una afluencia considerable de visitantes, aunque hasta el día de hoy, nadie ha podido verificar la veracidad de estas cifras. La realidad, por otro lado, sugiere que el museo ya enfrenta problemas de mantenimiento, planteando dudas sobre la sostenibilidad de un proyecto de esa magnitud. Resulta sorprendente que, para apreciar las vestimentas de Evo Morales en el museo, se requiera desembolsar la suma de Bs. 20. La pregunta que surge de manera natural es: ¿quién en su sano juicio invertiría su dinero y tiempo para llegar a este lugar remoto, cuando podría explorar destinos más atractivos y significativos en Bolivia?.

Las chuspas en la fotografía no representan artefactos de antiguas culturas, sino más bien son las chuspas que fueron obsequiadas a Evo Morales. Cada una de estas chuspas se exhibe de manera destacada, colgada en vitrinas dentro del espacio dedicado a Morales.

En las inmediaciones del Museo de Evo, las calles están sin pavimentar y algunos residentes carecen de servicios básicos. Resulta desconcertante cómo se pudo erigir uno de los museos mejor equipados de Bolivia en un lugar marcado por la extrema pobreza. El dinero invertido en el Museo de Morales hubiera cambiado el estilo de vida estos pobladores.

Los instrumentos que se observan a continuación son otros de los obsequios que Morales recibió de sus partidarios durante su recorrido por Bolivia.

Evo Morales, es un admirador del Che Guevara, la hoja de coca y de su propia figura, plasma todo este aprecio en una serie de cuadros que se distribuyen a lo largo y ancho del museo.

Paredes bordean y resguardan el museo de Evo Morales, la única estructura de hormigón en medio de casas de adobe. Desde lejos esta construcción podría confundir a extraños como un hospital u hotel, pero se trata de un museo para albergar todos los regalos de Evo Morales.


Evo Morales, un personaje de marcado egocentrismo, ha llenado el museo con una profusión de cuadros y pinturas que detallan su rostro en diversas facetas: un Evo reflexivo, un Evo sonriente, un Evo de los años 80, incluso un Evo participando en partidas de fútbol. La pregunta lógica que surge es: ¿qué que ser vivo cuerdo invertiría su tiempo contemplando una colección extensa de imágenes de Morales?

El Museo de Evo Morales ofrece una variante interesante para aquellos que buscan algo diferente o se fatigaron de la abundancia de representaciones de Evo Morales. Aunque escasas y en su totalidad réplicas, el museo alberga pinturas y objetos que representan las diversas culturas de Bolivia. Es esencial destacar que, a excepción de los regalos y las prendas auténticas de Evo Morales, todo lo demás en el museo es una recreación.

¿Son sombreros y ponchos de las culturas de Bolivia? No, son atuendos de Evo Morales que fueron obsequiadas por autoridades o seguidores de su partido.

Olvídelo, las ganancias del museo no van destinadas a mejorar el humilde pueblito donde se encuentra el museo, todo lo recaudado va directo al Estado, uno no sabe que pueblo pobre de Bolivia pueda necesitar el próximo museo de Evo.

Una imponente estatua de Evo Morales da la bienvenida al museo a todos los visitantes y les recuerda, que él es perdurable y que el museo trata sobre él, en una leyenda te recuerda que él es "Juan Evo Morales Ayma, el primer presidente indígena de Bolivia" no podía faltar ese dedo índice apuntando hacia arriba, como si de un dictador se tratara.



Resguardada cuidadosamente en una vitrina, se exhibe la túnica que Evo Morales vistió durante su ceremonia de posesión en Tiwanaku., en que rayos estaban pensando.


Cuando Evo Morales llegó al poder, se lo vio con ropa casual para identificarse con "el pueblo" y una esas prendas se volvió tendencia, la chompa de franjas de Evo ahora está enmarcada.


Un guía del museo, dotado de carisma, detalla minuciosamente cada cuadro y objeto exhibido. No obstante, cuestionar de manera crítica al guía podría desencadenar una respuesta en la que se defiende la construcción de este museo.
Wilma Alanoca era responsable del Ministerio de Culturas y, durante su mandato, facilitó tanto la construcción como la promoción del museo dedicado a Evo Morales. Hasta la fecha, no se han identificado responsables que asuman la autoría de esta iniciativa. No obstante, este museo se erige como un recordatorio para las futuras generaciones de que ningún individuo debe considerarse superior, y que rendir culto en vida a una figura no siempre es justificado. Asimismo, sirve como un llamado de atención para que Bolivia dirija sus inversiones hacia la educación, con el objetivo de evitar la repetición de situaciones similares en el futuro.
Expreso mi gratitud a MyNorthwest, el blog de Paola, y a los portales de noticias por brindar las imágenes utilizadas en este artículo. Los videos han sido obtenidos de la plataforma YouTube y están accesibles al público en general.
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